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Mostrando las entradas de junio, 2026

Vivir con trigémino: La ternura silenciosa en medio del dolor

Vivir con trigémino: La ternura silenciosa en medio del dolor Estaba sentado en el sofá cuando mi esposa me miró con esa expresión que ya conozco bien: sin palabras ni lástima. Solo me preguntó si quería algo de tomar, como siempre hace con tanta delicadeza. Lleva años aprendiendo a cuidarme así, sin necesidad de hacerme preguntas constantes. Recuerdo cuando empezaron los problemas en el lado derecho de mi cara, justo encima de la mandíbula. Fuimos a ver a varios dentistas, pero ninguno encontró la causa real del dolor. A pesar de las visitas médicas, sigue presente y me siento cada vez más cansado. Me quedo con el recuerdo de cuando me extrajeron la última muela del lado derecho hace dos años. Fue entonces cuando mi dentista dijo por primera vez: "Tienes neuralgia trigémino." Me recetó Carbamazepina, 200 mg tres veces al día. Sin decírselo a ella, decidí empezar con 100 mg tres veces al día y funcionó. Estuve bien durante casi dos años, pero hace tres semanas el dolor vo...

Trigémino: noches que se convierten en días de dolor insoportable.

Trigémino: noches que se convierten en días de dolor insoportable. A las 2 de la mañana ya sabía que el trigémino no me iba a dejar. No era el dolor grande — era ese pulseo en la mejilla derecha que me avisa que el sueño ya se fue. Me quedé quieto para no despertar a mi esposa. No quería que se preocupara. Han pasado dos años desde que fui diagnosticado con neuralgia del trigémino, y aunque he aprendido a vivir con ella, noches como esta me recuerdan lo incontrolable que puede ser. El dolor trigémino es como un visitante indeseado que llega sin previo aviso y se queda hasta que decide irse. Me di la vuelta en la cama, intentando encontrar una posición que me permitiera descansar un poco. Pero el dolor es persistente. Me hace pensar en todos los días que pasé en el dentista, intentando encontrar la causa de mi dolor. Endodoncias, extracciones, piezas dentales perdidas una por una — ninguno encontró la causa real. El dolor seguía. Y yo seguía perdiendo dientes. Fue una dentista quie...

Trigémino: cuando mi cuerpo decidió que no podía más el dolor

Trigémino: cuando mi cuerpo decidió que no podía más el dolor Eran las 10 de la mañana y llevaba 45 días sin un ataque de dolor trigémino. La temperatura en mi habitación era de 22 grados, y yo sentía una ligera brisa proveniente de la ventana abierta. Estaba a punto de comenzar mi día de trabajo en casa, preparando una taza de café y revisando mis correos electrónicos. Había comido un desayuno ligero, consistente en un vaso de jugo de naranja y un bol de avena. Mi plan para el día era terminar una auditoría que había estado posponiendo durante semanas. Sin embargo, mientras me sentaba en mi escritorio, noté una sensación extraña en mi mejilla derecha, como si alguien me estuviera tocando con un dedo frío. Me pregunté si era solo mi imaginación o si el dolor estaba regresando. La pregunta que me venía a la mente era si mi tratamiento había dejado de ser efectivo. Había estado tomando 200 mg de Carbamazepina tres veces al día, la dosis que me había recetado mi médico. Sin embargo, h...

Ataque de trigémino: la sorpresa del dolor que regresó sin previo aviso

Ataque de trigémino: la sorpresa del dolor que regresó sin previo aviso Eran las 10 de la mañana y llevaba 27 días sin un ataque de trigémino. La temperatura en mi habitación era de 22 grados, justo lo suficiente para mantenerme cómodo mientras trabajaba desde casa. Estaba a punto de comenzar a revisar unos informes financieros para una auditoría cuando noté una leve sensación de pinchazo en la mejilla derecha. Al principio, pensé que era solo una pequeña molestia, pero sabía que no podía ignorarla. Me había pasado antes, y conocía muy bien cómo podía empeorar rápidamente. Me preguntaba si ese pequeño pinchazo sería el inicio de otro ataque de trigémino, y cómo afectaría mi capacidad para trabajar y mantener mi rutina. El día anterior había comido un desayuno ligero, consistente en una tostada integral con aguacate y un vaso de jugo de naranja. No había hecho nada fuera de lo común, así que no entendía por qué mi cuerpo estaba reaccionando de esa manera. La incertidumbre me genera...

Vivir con dolor trigémino: cuando el calor te alivia y te duele más

Vivir con dolor trigémino: cuando el calor te alivia y te duele más Eran las 10 de la mañana y llevaba 14 días sin un ataque de dolor trigémino significativo. Me sentía relativamente bien, considerando que mi enfermedad suele ser impredecible. Había comido un desayuno ligero, consistente en tostadas con aguacate y un vaso de jugo de naranja, y estaba listo para comenzar mi día de trabajo en casa. Mientras me preparaba para sentarme en mi escritorio, noté que la temperatura en la habitación era de unos 22 grados Celsius, lo que me parecía perfecto para trabajar sin distracciones. Sin embargo, justo cuando me senté, sentí un ligero escalofrío en mi mejilla derecha, la misma zona que siempre se ve afectada por el dolor trigémino. Me pregunté si ese pequeño escalofrío sería el inicio de algo más, si el dolor volvería a aparecer sin previo aviso. Me levanté y comencé a caminar por la habitación, intentando sacudirme la sensación de inquietud que comenzaba a crecer en mi interior. Había e...

Un diagnóstico erróneo que cambió mi vida

Un diagnóstico erróneo que cambió mi vida La visita al dentista que me hizo preguntar Me encontraba sentado en la sala de espera del dentista cuando decidí visitarlo por ese dolor de diente persistente que no me dejaba en paz. No era la primera vez que lo sentía, así que pensé que podría ser algo sencillo, como una muela o infección en el encía. Estuve esperando a que me atendieran, notando un leve malestar que se había convertido en mi compañero habitual. Estaba sentado esperando, sintiendo una creciente ansiedad en el estómago. Había estado pasando por dolores faciales recurrentes durante varios meses y me estaba empezando a preocupar seriamente. Finalmente se llamó mi nombre para pasar al consultorio del dentista. Estaba sentado en la silla del dentista, sintiéndome incómodo bajo su mirada seria. Me hizo preguntas sobre el dolor que tenía en la mejilla izquierda y cómo era de intenso. Le conté que el dolor era punzante y se disparaba a través de mi mejilla cuando trataba d...