Masticar con dolor: mi experiencia con la neuralgia del trigémino
Masticar con dolor: mi experiencia con la neuralgia del trigémino Una escena concreta de apertura Me acuerdo de esa vez en que fui a un restaurante italiano con amigos, y pedí una pasta al carbonara. Estaba emocionado de poder disfrutar de uno de mis platos favoritos después de meses sin poder saborear nada más allá del té frío. Me sentía listo para volver a sentir el sabor de la comida real. Pero apenas puse la primera cucharada en mi boca, el dolor fue insoportable. Era como si alguien estuviera golpeando con un martillo interno entre las mejillas y los labios superiores. Mi mandíbula se contraía, y sentí que me estaba desmayando. Tenía que levantarme de la mesa y buscar agua en la cocina, tratando de calmar el dolor mientras me miraban con preocupación mis amigos. No fue una sorpresa, pero sí fue un recordatorio brutal de lo que había estado sufriendo durante meses: la neuralgia del trigémino. Era como si mi sistema nervioso hubiera decidido jugarle una mala pasada a mi cuer...