Entradas

Trigémino: mi identidad robada por el dolor inesperado

Trigémino: mi identidad robada por el dolor inesperado Me quedé pensando en cómo era mi vida antes de que el trigemino entrara en escena. No con nostalgia, sino con extrañeza, como si fuera una persona que conocí pero ya no entiendo bien. Me sorprende recordar cuánto tiempo pasaba en la oficina, cuántas llamadas hacía, cuántos informes revisaba. Ahora trabajo desde casa y mi rutina diaria ha cambiado radicalmente. La neuralgia del trigemino es un compañero constante que siempre está presente y me recuerda su existencia sin falta. Estoy cansado de tenerlo siempre a mi lado, sin descanso, sin remedio aparente. Me acuerdo de cuando el dolor se volvió insoportable y tuve que subir la dosis de Carbamazepina a 200 mg tres veces al día. Estaba sentado en mi sofá, sintiéndome solo, con un miedo cerval por cómo mi cuerpo reaccionaría al aumento de la medicación. Después de unos días, el dolor comenzó a disminuir y pude retomar mis actividades con cierta normalidad. Ahora estoy cansado del d...

Trigémino: noches que se convierten en días de dolor insoportable.

Trigémino: noches que se convierten en días de dolor insoportable. A las 2 de la mañana ya sabía que el trigémino no me iba a dejar. No era el dolor grande — era ese pulseo en la mejilla derecha que me avisa que el sueño ya se fue. Me quedé quieto para no despertar a mi esposa. No quería que se preocupara. Han pasado dos años desde que fui diagnosticado con neuralgia del trigémino, y aunque he aprendido a vivir con ella, noches como esta me recuerdan lo incontrolable que puede ser. El dolor trigémino es como un visitante indeseado que llega sin previo aviso y se queda hasta que decide irse. Me di la vuelta en la cama, intentando encontrar una posición que me permitiera descansar un poco. Pero el dolor es persistente. Me hace pensar en todos los días que pasé en el dentista, intentando encontrar la causa de mi dolor. Endodoncias, extracciones, piezas dentales perdidas una por una — ninguno encontró la causa real. El dolor seguía. Y yo seguía perdiendo dientes. Fue una dentista quie...

Detonante trigémino: el milímetro que me volvió loco en mi trabajo

Detonante trigémino: el milímetro que me volvió loco en mi trabajo Eran las 8:45 de la mañana y llevaba 27 días sin un ataque de trigémino. La temperatura en mi habitación era de 22 grados Celsius, y yo sentía una ligera brisa en mi mejilla derecha debido al aire acondicionado. Iba a empezar mi día de trabajo en casa, revisando algunos documentos para una auditoría, y había comido un tazón de avena con frutas antes de sentarme en mi escritorio. La pregunta que me acechaba era si podría mantener mi ritmo de trabajo sin que el dolor trigémino me interrumpiera. Me había vuelto experto en detectar los síntomas que precedían a un ataque, pero nunca sabía cuándo ocurriría el próximo. Me senté en mi silla, ajusté mi monitor y comencé a revisar los documentos. Mi mente estaba enfocada en el trabajo, pero mi cuerpo estaba en alerta, esperando cualquier señal de dolor. Había aprendido a vivir con la neuralgia del trigémino, pero nunca me acostumbré a la incertidumbre que me acompañaba todos...

Trigémino: cuando mi cuerpo decidió que no podía más el dolor

Trigémino: cuando mi cuerpo decidió que no podía más el dolor Eran las 10 de la mañana y llevaba 45 días sin un ataque de dolor trigémino. La temperatura en mi habitación era de 22 grados, y yo sentía una ligera brisa proveniente de la ventana abierta. Estaba a punto de comenzar mi día de trabajo en casa, preparando una taza de café y revisando mis correos electrónicos. Había comido un desayuno ligero, consistente en un vaso de jugo de naranja y un bol de avena. Mi plan para el día era terminar una auditoría que había estado posponiendo durante semanas. Sin embargo, mientras me sentaba en mi escritorio, noté una sensación extraña en mi mejilla derecha, como si alguien me estuviera tocando con un dedo frío. Me pregunté si era solo mi imaginación o si el dolor estaba regresando. La pregunta que me venía a la mente era si mi tratamiento había dejado de ser efectivo. Había estado tomando 200 mg de Carbamazepina tres veces al día, la dosis que me había recetado mi médico. Sin embargo, h...

Vivir con trigémino: un camino de descubrimiento y reevaluación

Vivir con trigémino: un camino de descubrimiento y reevaluación Eran las 8:45 de la mañana y llevaba 23 días sin un ataque de trigémino. Me sentía bien, listo para enfrentar el día con energía. La temperatura en mi habitación era de 22 grados, lo justo para no sentir frío ni calor. Mi mejilla derecha, que había sido el epicentro de tanto dolor en el pasado, estaba tranquila, sin señales de alarma. Había comido un desayuno ligero, un poco de avena con frutas, y me sentía preparado para la jornada de trabajo que tenía por delante. Sin embargo, mientras me cepillaba los dientes, noté un ligero picor en la mandíbula derecha. Al principio, pensé que era solo una sensación pasajera, pero pronto se convirtió en un dolor intenso y familiar. Me pregunté, ¿qué ha cambiado? ¿Por qué ha vuelto el dolor después de tanto tiempo sin síntomas? Me senté en el borde de la cama, intentando procesar lo que estaba sucediendo. El dolor trigémino es como un visitante no invitado, siempre llega sin prev...

Ataque de trigémino: la sorpresa del dolor que regresó sin previo aviso

Ataque de trigémino: la sorpresa del dolor que regresó sin previo aviso Eran las 10 de la mañana y llevaba 27 días sin un ataque de trigémino. La temperatura en mi habitación era de 22 grados, justo lo suficiente para mantenerme cómodo mientras trabajaba desde casa. Estaba a punto de comenzar a revisar unos informes financieros para una auditoría cuando noté una leve sensación de pinchazo en la mejilla derecha. Al principio, pensé que era solo una pequeña molestia, pero sabía que no podía ignorarla. Me había pasado antes, y conocía muy bien cómo podía empeorar rápidamente. Me preguntaba si ese pequeño pinchazo sería el inicio de otro ataque de trigémino, y cómo afectaría mi capacidad para trabajar y mantener mi rutina. El día anterior había comido un desayuno ligero, consistente en una tostada integral con aguacate y un vaso de jugo de naranja. No había hecho nada fuera de lo común, así que no entendía por qué mi cuerpo estaba reaccionando de esa manera. La incertidumbre me genera...

Trigémino: reorganizando mi vida laboral después de un ataque devastador

Trigémino: reorganizando mi vida laboral después de un ataque devastador Eran las 7 de la mañana y llevaba casi tres semanas sin un ataque severo de dolor. Había empezado a creer que había encontrado el equilibrio perfecto entre la dosis de Carbamazepina y mi cuerpo, pero ese día no fue como los demás. Me desperté con una sensación de déjà vu, como si hubiera pasado lo mismo cientos de veces antes. La temperatura en mi habitación era exactamente 22 grados Celsius, el punto preciso que siempre me hacía sentir cómodo. Me levanté y me dirigí a la cocina para prepararme un café. Mientras esperaba a que se calentara la cafetera, noté una migaja de pan en la esquina de la mesa. Me pregunté si era la misma que había quedado allí desde la cena del día anterior. Mi mente comenzó a divagar con detalles sobre lo que haría ese día: revisar los informes financieros pendientes, hacer algunas llamadas para tratar de recuperar una deuda pendiente y tal vez empezar a revisar algunos expedientes....