Neuralgia del trigémino: el miedo a cepillar mis dientes
Neuralgia del trigémino: el miedo a cepillar mis dientes Hoy pude trabajar cuatro horas seguidas sin que el trigémino apareciera. Revisé los documentos de auditoría, respondí correos y tomé una pausa mientras mi mejilla derecha se mantenía en silencio. No lo di por sentado; me quedé quieto en la silla, respirando lento, con miedo de que concentrarme despertara el dolor. Trabajar desde casa me ha dado una paz que no conocía cuando estaba en la calle cobrando préstamos y peleando con clientes, pero también me ha dejado solo con mis pensamientos y con este silencio precario. A mediodía, mientras mi mujer preparaba la comida, fui al baño. Algo simple, una rutina mecánica que cualquier persona hace sin pensar. Pero al acercarme al lavabo, sentí esa anticipación eléctrica. Me quedé mirando el cepillo de dientes apoyado en el vaso; un trozo de plástico que para cualquiera es higiene, pero que para mí es un detonante que puede disparar el dolor en mi mejilla derecha. Me quedé quieto fr...