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Mostrando las entradas con la etiqueta ataque de dolor

Mi experiencia con neuralgia del trigémino: un ataque de pánico en urgencias

Mi experiencia con neuralgia del trigémino: un ataque de pánico en urgencias Fue a las 8 de la mañana del lunes cuando llevaba 40 días sin un solo ataque de dolor trigémino. Había planeado levantar el peso que me pesó tanto después de aquella última extracción dental, había vuelto a correr en el parque por primera vez en meses y había comprado esos nuevos zapatos para la reunión de fin de año con los jefes. Me había comido una tostada con mantequilla esa mañana, nada más. Esa sensación de estar recuperándome después de un año sin saber qué estaba pasando me hacía sentir... casi humano otra vez. ¿Y qué iba a pasar en ese encuentro con la superioridad? Esperaba tenerlo todo bajo control cuando por fin tuviera que subir al estrado. Ese día, mi lado derecho se convirtió en un infierno. La inutilidad de la planificación Mi lado derecho era el único lugar donde podía sentir algo, ya no me importaba lo que tuviera planeado para la vida. Era como si alguien hubiera decidido llev...

Trigémino: mi lucha para sobrevivir a cada dolor repentino

Eran las 7:45 de la mañana y llevaba 14 días consecutivos sin un ataque de dolor trigémino. Había despertado temprano y estaba sentado en el sillón de mi estudio, revisando los informes financieros de una posible nueva inversión para la empresa. El sol ya había salido y el calor del día comenzaba a aflojar mis músculos cansados de dormir mal. Me tomé un taza de café negro mientras pensaba en lo que iba a hacer ese día, qué nuevas llamadas iba a tener con los clientes, cuánto tiempo iba a tardar en llegar a la reunión del mediodía. El trigémino no sabe de calendarios. La interrupción de la rutina Cuando el dolor del trigémino me ataca, mi vida se convierte en una serie incesante de intentos por controlarlo. Tengo que levantarme temprano para tomar mis medicamentos y preparar una estrategia para el día. Todo lo que me gustaba hacer — leer un libro, ver la televisión, caminar por la mañana— se convierte en una fuente potencial de dolor. Recuerdo haber querido ir a un concierto de...

Dolor trigémino: mi liberación del infierno de los ataques

Dolor trigémino: mi liberación del infierno de los ataques Eran las 7:45 de la mañana del miércoles pasado cuando sentí el primer síntoma. La temperatura en la cocina estaba a un ligero calor, pero no era suficiente para despertarme. Me levanté y fui al baño, pero algo me hizo detenerme frente al espejo. Era una sensación de quemazón en mi mejilla derecha, justo encima del labio superior. Me miré bien, pensando que tal vez era un efecto de la luz, pero el dolor persistió. No fue hasta que me lavé la cara y noté que la piel estaba roja e hinchada que me di cuenta de lo grave que podía ser. Eran los ataques de trigémino. Llevaba tres días sin ellos. Había empezado a sentirme un poco más tranquilo, a pensar que tal vez había encontrado una fórmula para mantenerlos a raya. Pero este nuevo episodio me demostró lo equivocado que estaba. El contexto: cómo llegué a este punto Llevo dos años con este dolor crónico en la cara derecha, justo encima de la mandíbula. Inicialmente pensé que e...

Trigémino: mi peor momento en mi vida

Trigémino: mi peor momento en mi vida Eran las 4:30 de la tarde y llevaba 27 días sin un ataque de dolor trigémino. Había comido un sandwich de pavo con lechuga y tomate para almorzar, y estaba sentado en mi escritorio, listo para empezar a trabajar en una auditoría. La temperatura en la habitación era de 22 grados, y podía sentir el aire fresco que salía del ventilador de techo. Mi mejilla derecha, la zona donde siempre me duele, estaba tranquila, sin señales de alarma. Pero de repente, sin previo aviso, el dolor comenzó a crecer, como una oleada de fuego que se extendía por mi mandíbula derecha. Me sentí sin respirar, como si alguien me hubiera golpeado en el estómago y me hubiera quitado el aire. Me preguntaba si esto sería el fin de mi período de calma, si el dolor trigémino iba a volver con fuerza. Había estado tomando mi medicación con regularidad, 200 mg de Carbamazepina tres veces al día, y había estado funcionando bien. Pero ahora, con este dolor que me estaba consumiendo, ...

Mi peor ataque de trigémino me enseñó sobre la paciencia

Eran las 7 de la mañana y había despertado con una sensación de latido rápido en mi mejilla derecha, como si alguien estuviera golpeando suavemente la parte superior de mi mandíbula. Llevaba cuatro días sin un ataque de trigémino, y estaba ansioso por terminar mis tareas pendientes en casa antes de ir a trabajar. Me había levantado temprano para disfrutar de una taza de café solo mientras revisaba los correos electrónicos que necesitaba responder en mi trabajo remoto como auditor financiero. Había pasado las últimas dos semanas sin problemas, y me sentía un poco demasiado confiado sobre mi capacidad para controlar mis síntomas. Esa tranquilidad se derrumbó al escuchar el sonido de mi propio grito al sentir la primera descarga de dolor en mi mejilla derecha. Mi cuerpo entero se contrajo mientras intentaba contener el dolor que parecía expandirse desde una sola área hasta todo mi rostro. No podía hablar, solo gritar y agitar las manos para buscar alivio. Mi mente estaba confundida: ¿P...