Trigémino: mi peor conversación con mi pareja
Hacía unos días llevaba 45 días sin ningún ataque de dolor trigémino, lo que me había hecho sentir un poco optimista sobre mi capacidad para controlar el dolor. Me había estado sintiendo bien y no estaba pensando en nada fuera de lo común. Esa mañana, justo después de desayunar, mientras estaba mirando la televisión antes de ir a trabajar, sentí un súbito y agudo dolor en la parte superior derecha de mi mandíbula. Me levanté rápidamente y me froté el rostro con la mano, pero no fue suficiente para disminuir el dolor. Empecé a pensar en lo que podría estar pasando, si era una recaída o si habría hecho algo mal, pero justo cuando estaba empezando a preocuparme, mi pareja llamó a la puerta de la habitación. "¿Qué pasa?", me preguntó, notando mi expresión de dolor. "El trigémino", respondí, no demasiado amablemente. Ella se acercó y me dio un abrazo suave, pero yo estaba tan enfadado conmigo mismo por haber vuelto a caer en el problema que no pude disfrutar del gest...