Vivir con dolor trigémino: cuando el calor te alivia y te duele más
Vivir con dolor trigémino: cuando el calor te alivia y te duele más Eran las 10 de la mañana y llevaba 14 días sin un ataque de dolor trigémino significativo. Me sentía relativamente bien, considerando que mi enfermedad suele ser impredecible. Había comido un desayuno ligero, consistente en tostadas con aguacate y un vaso de jugo de naranja, y estaba listo para comenzar mi día de trabajo en casa. Mientras me preparaba para sentarme en mi escritorio, noté que la temperatura en la habitación era de unos 22 grados Celsius, lo que me parecía perfecto para trabajar sin distracciones. Sin embargo, justo cuando me senté, sentí un ligero escalofrío en mi mejilla derecha, la misma zona que siempre se ve afectada por el dolor trigémino. Me pregunté si ese pequeño escalofrío sería el inicio de algo más, si el dolor volvería a aparecer sin previo aviso. Me levanté y comencé a caminar por la habitación, intentando sacudirme la sensación de inquietud que comenzaba a crecer en mi interior. Había e...
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