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Trigémino: mi lucha por encontrar la luz en el sufrimiento

Trigémino: mi lucha por encontrar la luz en el sufrimiento Eran las 8 de la mañana cuando empecé a sentirlo. Un latido repentino en mi mejilla derecha, como si una mano invisible estuviera golpeando un tambor en mi mandíbula superior. Llevaba cuatro días sin ataque, había estado haciendo lo que me decían: mantenerte ocupado, distraerte con las cosas del trabajo. Me había levantado temprano, bebido un café negro y estaba a punto de empezar la revisión de los documentos pendientes en mi escritorio. Había comido un desayuno ligero, algo de pan integral con tomate fresco, sin saber que iba a ser mi comida de cada día durante las próximas semanas. El dolor era intenso, como si alguien me estuviera pinchando una aguja caliente en la mejilla. Me sentí perdido, no sabía qué hacer ni cómo detenerlo. Fui al baño y miré en el espejo: mi rostro estaba pálido, mis ojos parecían hundidos por debajo de las cejas. El dolor era insoportable. **El contexto: cómo llegué a ese momento** Me he pasado...

Mi experiencia con neuralgia del trigémino: un ataque de pánico en urgencias

Mi experiencia con neuralgia del trigémino: un ataque de pánico en urgencias Fue a las 8 de la mañana del lunes cuando llevaba 40 días sin un solo ataque de dolor trigémino. Había planeado levantar el peso que me pesó tanto después de aquella última extracción dental, había vuelto a correr en el parque por primera vez en meses y había comprado esos nuevos zapatos para la reunión de fin de año con los jefes. Me había comido una tostada con mantequilla esa mañana, nada más. Esa sensación de estar recuperándome después de un año sin saber qué estaba pasando me hacía sentir... casi humano otra vez. ¿Y qué iba a pasar en ese encuentro con la superioridad? Esperaba tenerlo todo bajo control cuando por fin tuviera que subir al estrado. Ese día, mi lado derecho se convirtió en un infierno. La inutilidad de la planificación Mi lado derecho era el único lugar donde podía sentir algo, ya no me importaba lo que tuviera planeado para la vida. Era como si alguien hubiera decidido llev...

Trigémino: el miedo constante antes de cada ataque

Trigémino: el miedo constante antes de cada ataque Eran las 7:45 de la mañana y llevaba exactamente cuatro días sin un ataque de dolor trigémino. Me había quedado dormido a las 3 am, después de una noche interminable de vigilia, pensando en el informe que debía presentar al día siguiente. La temperatura era cálida para esta época del año y la ventana estaba abierta un poco, dejando entrar un ligero olor a café recién hecho desde la cafetería de enfrente. Me preparé una taza y me la llevé a la habitación para tomar antes de empezar el día. De repente sentí una pequeña sacudida en la mejilla derecha, justo encima del hueso de la mandíbula. La tensión en mi cuerpo se disparó. La pregunta que me atormentaba era: ¿cómo logro controlar esta ansiedad antes de cada ataque? El dolor trigémino es un enemigo silencioso y paciente, siempre esperando su momento para atacar. Y yo no tengo la respuesta. El contexto Hace unos 7 años empecé a notar algo raro en mi boca derecha. Al principio pen...

Trigémino: superar el dolor a través de la escritura

Trigémino: superar el dolor a través de la escritura Eran las 8:45 de la mañana y llevaba 17 días sin un ataque de dolor trigémino. La temperatura en mi habitación era de 22 grados, y yo tenía la ventana abierta para dejar entrar un poco de aire fresco. Iba a empezar el día con una taza de café y un poco de pan tostado, algo que había comido sin problemas durante los últimos días. Mi plan era trabajar en una auditoría desde casa, algo que había estado haciendo durante los últimos meses debido a mi condición. El trigémino no sabe de calendarios, y yo temía que en cualquier momento podría volver a aparecer. Me senté en mi silla de escritorio y comencé a revisar los documentos que necesitaba para la auditoría. La luz del sol entraba por la ventana y iluminaba mi espacio de trabajo, lo que me hacía sentir un poco más relajado. Sin embargo, en la parte trasera de mi mente, siempre estaba la pregunta: ¿cuándo volverá el dolor? ¿Será hoy el día en que mi vida se detenga de nuevo? La ...

Trigémino: mi lucha para sobrevivir a cada dolor repentino

Eran las 7:45 de la mañana y llevaba 14 días consecutivos sin un ataque de dolor trigémino. Había despertado temprano y estaba sentado en el sillón de mi estudio, revisando los informes financieros de una posible nueva inversión para la empresa. El sol ya había salido y el calor del día comenzaba a aflojar mis músculos cansados de dormir mal. Me tomé un taza de café negro mientras pensaba en lo que iba a hacer ese día, qué nuevas llamadas iba a tener con los clientes, cuánto tiempo iba a tardar en llegar a la reunión del mediodía. El trigémino no sabe de calendarios. La interrupción de la rutina Cuando el dolor del trigémino me ataca, mi vida se convierte en una serie incesante de intentos por controlarlo. Tengo que levantarme temprano para tomar mis medicamentos y preparar una estrategia para el día. Todo lo que me gustaba hacer — leer un libro, ver la televisión, caminar por la mañana— se convierte en una fuente potencial de dolor. Recuerdo haber querido ir a un concierto de...

Dolor trigémino: mi liberación del infierno de los ataques

Dolor trigémino: mi liberación del infierno de los ataques Eran las 7:45 de la mañana del miércoles pasado cuando sentí el primer síntoma. La temperatura en la cocina estaba a un ligero calor, pero no era suficiente para despertarme. Me levanté y fui al baño, pero algo me hizo detenerme frente al espejo. Era una sensación de quemazón en mi mejilla derecha, justo encima del labio superior. Me miré bien, pensando que tal vez era un efecto de la luz, pero el dolor persistió. No fue hasta que me lavé la cara y noté que la piel estaba roja e hinchada que me di cuenta de lo grave que podía ser. Eran los ataques de trigémino. Llevaba tres días sin ellos. Había empezado a sentirme un poco más tranquilo, a pensar que tal vez había encontrado una fórmula para mantenerlos a raya. Pero este nuevo episodio me demostró lo equivocado que estaba. El contexto: cómo llegué a este punto Llevo dos años con este dolor crónico en la cara derecha, justo encima de la mandíbula. Inicialmente pensé que e...

Vivir con trigémino: cómo superar la vergüenza para pedir ayuda cuando duele.

Eran las 6 de la mañana y llevaba tres días sin un ataque severo del trigémino. Me sentía optimista, tenía una reunión importante con un posible cliente a las 9 en mi oficina de trabajo remoto y me había preparado un café bien fuerte para despejarme. Lo que no sabía era que ese día iba a ser el comienzo del fin de mi capacidad para pedir ayuda sin sentirme avergonzado. Me acuerdo como si fuera ayer cuando me sentí perdido ante la mirada compasiva de mi esposa mientras le explicaba por qué había tenido que cancelar una cena con amigos porque simplemente no podía soportar el dolor. Esa fue la gota de agua que hizo que me diera cuenta de que necesitaba pedir ayuda, no solo para mi familia y amigos, sino también para mí mismo. El contexto: cómo llegué a ese momento Me diagnosticaron neuralgia del trigémino hace dos años. Fue después de una experiencia muy similar a la que viví con mis problemas dentales durante más de seis años. La mayoría de los días, la mandíbula superior derecha m...