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Fingiendo calma cuando el dolor acecha

Fingiendo calma cuando el dolor acecha Me encontraba sentado en el sofá, rodeado del silencio del hogar vacío, cuando mi esposa se acercó con un gesto amable y me ofreció una taza de té de hierbas calentita. La miré agradecido mientras tomaba un sorbo, pero al instante siguiente mi mandíbula derecha volvió a reclamar mi atención con su doloroso latido. Me sentí solo en ese momento, rodeado del olor del té y el silencio de la casa. Me sentía tranquilo mientras trabajaba en mi ordenador, con la hoja de cálculo de auditoría abierta. La rutina del trabajo remoto me había convertido en una especie de refugio desde que cambió a escritorio. Pero esa mañana, algo no estaba bien. Me notaba un dolor persistente en la mejilla derecha, como si una lanceta estuviera pinchándome sin cesar. El contexto Me encontraba trabajando en mi escritorio cuando me di cuenta de que el dolor de mi mandíbula derecha no había remitido desde las extracciones dentales. Después de intentar varias soluciones sin ...

Dolor trigémino: una noche de película en medio del dolor y la sorpresa

Dolor trigémino: una noche de película en medio del dolor y la sorpresa Sentado en el sofá de la sala, noté que estaba medio hundido bajo los cojines. La luz del televisor se apagó y el sonido tenue del menú de inicio quedó en silencio. Mi esposa colocó una manta sobre mis piernas sin decir mucho, como si supiera que esa acción podía aliviar el dolor en la mejilla derecha. Me estaba acurrucando en mi butaca de la sala de estar cuando noté que la presión constante que me había acompañado durante semanas parecía haber remitido, al menos por ahora. No sentí ese dolor agudo que normalmente me avisa de un ataque de trigemino; en su lugar, solo el calor de la habitación y el ligero creak de la butaca cuando mi pareja se acomodó. Fue una sensación que no había experimentado en mucho tiempo, y por un instante me permití pensar que el dolor trigemino había decidido tomarse un respiro. Me sentí solo en mi alegría porque sé que no durará; el dolor siempre regresa. Estoy cansado de tratar de e...

Trigémino: el momento que me hizo detener el amor al sentir el dolor

Trigémino: el momento que me hizo detener el amor al sentir el dolor La luz tenue del comedor se filtraba entre las cortinas cuando mi esposa me ofreció una taza de té. El vapor se elevaba en la quietud de la noche y, por un momento, sentí que el día había terminado sin que el dolor se interpusiera. Me senté a su lado, escuchando el crujir lejano del refrigerador y el suave susurro de su voz al preguntar si quería algo más. Aquella simple invitación me recordó que, a veces, la rutina puede ser un refugio inesperado. Me estaba concentrando en la conversación cuando sentí su aliento cerca de mis labios y noté el latido de su pecho contra mí. Por un momento, pensé que podría estar a punto de besarle. Pero antes de que eso sucediera, me invadió una sensación familiar de dolor en mi mejilla derecha. Un ataque de trigémino se estaba apoderando de mí, y esta vez no era el primero. Me quedé quieto en mi silla, notando cómo el silencio entre nosotros era incómodo. Me sentí solo y un poco v...

Trigémino: mi lucha por concentrarme en un día de dolor intenso

Día de lucha para mantener la concentración en el trabajo con trigémino. Hoy fue uno de esos días donde el dolor del trigémino no me dejó en paz. A pesar de que estaba determinado a mantener mi ritmo de trabajo, mi cuerpo tenía otras ideas. La noche anterior había dormido bien. Me sentía motivado para enfrentar el día con energías renovadas. Pero a medida que me dirigía hacia mi escritorio, ya sabía que no iba a ser tan fácil. El primer golpe vino cuando intentaba revisar unos documentos de auditoría. No era un dolor intenso, pero era suficiente como para distraerme y hacer que mis ojos se nublaran. Me pregunté qué estaría pasando con mi sistema nervioso, si habría alguna fluctuación en la dosis del medicamento... Pero no había tiempo para eso ahora. Tenía trabajo por hacer y el reloj seguía avanzando. Mi mente estaba enfocada en lo que debía cumplir, pero mi cuerpo parecía tener otras prioridades. Con un suspiro, tomé mi tarjeta de dolor y la colocé en el lugar habitual para no di...

Neuralgia del trigémino: la noche en que no pude dormir

Ataque de trigémino: lo que nadie me explicó en urgencias   Cuando uno tiene un ataque de trigémino, todo se vuelve confuso y la única certeza es el dolor. No sé cuántas veces he oído a médicos hablar sobre los síntomas del trigémino como si fuera una especie de guía turística: "Llega un dolor intenso en la mejilla y luego...". ¿Pero qué significa eso? ¿Cómo se siente el cuerpo cuando no puede controlar la comunicación entre nervios y músculos?  A veces, después de un ataque de trigémino, me quedo sentado en la cama durante horas intentando recordar cómo era el dolor antes. ¿Era más fuerte? ¿Dónde se concentraba exactamente? Me pregunto si algún día podré dejar que mi cerebro lea la situación con más claridad. Recuerdo cuando fui al hospital por primera vez después de descubrir el verdadero origen del dolor en mi mejilla derecha. Fue un ataque repentino mientras estaba sentado en mi sillón favorito leyendo un artículo sobre préstamos grupales.  No recordaba haber notado...

Neuralgia del trigémino: mi peor noche de estrés financiero

Neuralgia del trigémino: mi peor noche de estrés financiero Estoy sentado en mi cocina, mirando por la ventana hacia el jardín. Mi esposa ha ido a trabajar y yo todavía estoy recién levantado. El sol ya está alto en el cielo y la mañana parece prometedora. Pero yo sé que no va a ser un día fácil. Hace dos semanas me desperté con un dolor insoportable en mi mejilla derecha. No era como antes, cuando apenas era un zumbido constante. Esta vez fue un golpe repentino, como si alguien me hubiera golpeado en la mandíbula con un puño. Me levanté de la cama y fui a buscar mis medicamentos, pero sabía que no iba a bastar. Mi vida está llena de estrés financieros. Trabajar en una empresa de préstamos grupales puede ser agotador, especialmente cuando se trata de cumplir metas y lidiar con clientes difíciles. Pero hace unos años mi trabajo fue aún más estresante. Tenía que recorrer la ciudad, visitando a los clientes, recuperando préstamos... Era un ritmo que me estaba matando. Fue entonces c...

Mi experiencia con el ataque de trigémino y cómo lo superé

Remedios caseros para ataque de trigémino: mi experiencia personal Llevaba un buen rato levantado, disfrutando del silencio de la mañana. La luz del sol que entraba por la ventana me iluminaba el rostro y no notaba nada fuera de lo común en la mejilla derecha. Me sentía tranquilo, con la mente despejada y sin la presión constante del dolor. Fue entonces cuando recordé los momentos anteriores a que se desencadenara un ataque de trigémino.  Recuerdo el día que decidí bajar mi dosis de Carbamazepina a 100 mg tres veces al día. Creía que ya lo tenía controlado, pero no había previsto que después de casi dos años sin problemas se desencadenara un nuevo ataque. El dolor regresó con fuerza y me obligó a aumentar la dosis a los 200 mg tres veces al día, la misma que tenía desde el principio. Durante estos últimos tres semanas he estado intentando encontrar formas para mitigar el impacto de estos ataques. Me he acordado de algunos remedios caseros que en su momento me ayudaron a controlar...